Vecinos y colectivos sociales lamentan que la ubicación frente a un centro educativo no impida su apertura: «Es legal, pero no ético», afirman desde la plataforma local contra la ludopatía.
La Conselleria de Hacienda de la Generalitat Valenciana ha confirmado por escrito al Ayuntamiento de Villena que el salón de apuestas situado frente al colegio público Ruperto Chapí cumple con la normativa vigente y no existe base legal para impedir su actividad. El dictamen llega tras meses de protestas vecinales y alegaciones institucionales que denunciaban su proximidad a un centro escolar.
El establecimiento, ubicado en la calle Ruperto Chapí, a escasos metros de la entrada del colegio, inició trámites de apertura a mediados de 2023, lo que generó una fuerte contestación ciudadana y política. Ahora, con la comunicación oficial de la Generalitat, el Ayuntamiento ha informado públicamente que no podrá revocar ni suspender la licencia de actividad.
“La distancia entre el local y el centro educativo supera el mínimo legal de 150 metros contemplado en la Ley del Juego de la Comunidad Valenciana”, aclara el escrito recibido desde Valencia. “No existe incumplimiento normativo”.
Críticas desde la comunidad educativa y social
Pese a la legalidad del negocio, la noticia ha causado indignación entre familias del centro educativo, asociaciones vecinales y colectivos en defensa de la salud mental. La plataforma local contra la ludopatía ha emitido un comunicado calificando de “decepción” la resolución administrativa.
“El problema no es solo legal, es ético y social. Se están normalizando entornos de riesgo para menores justo al lado de sus escuelas. El mensaje que se transmite es profundamente peligroso”, señala Elena Martínez, portavoz del colectivo.
Por su parte, el AMPA del CEIP Ruperto Chapí ha convocado una nueva concentración para el próximo lunes en la plaza del Ayuntamiento. Reclaman una reforma urgente de la legislación autonómica y la protección de entornos escolares frente a negocios de este tipo.
Respuesta política: entre la impotencia y la reivindicación
Desde el Ayuntamiento, el alcalde Fulgencio Cerdán (PSOE) ha mostrado su “frustración” ante la decisión, aunque ha reconocido que la competencia en materia de juego recae exclusivamente en la Generalitat Valenciana.
“No compartimos este modelo de ciudad, y seguiremos presionando a la Generalitat para modificar la normativa. Entendemos la preocupación de las familias”, ha afirmado el regidor.
Los grupos de la oposición han exigido mayor firmeza institucional. Desde Los Verdes de Villena, su portavoz ha pedido que se deniegue la licencia urbanística si aún hay margen técnico para ello. Mientras tanto, desde Partido Popular y VOX consideran que la polémica se está utilizando de forma “partidista” y recuerdan que la ley actual fue aprobada por el anterior gobierno del Botànic (PSOE-Compromís-UP).
El debate sobre el juego y los jóvenes
La instalación de salones de apuestas cerca de centros educativos ha generado polémica en numerosos municipios valencianos en los últimos años. Aunque la ley autonómica de 2020 amplió las distancias mínimas, muchos proyectos ya contaban con licencias previas o aprovechan ambigüedades en la normativa.
En Villena, este es el primer local de este tipo en abrir tan cerca de un centro escolar, lo que lo convierte en un precedente que podría repetirse si no hay cambios legislativos.