Una racha de viento de 116 km/h en Villena refleja la intensidad de un episodio que dejó granizo, fuertes precipitaciones y una intensa actividad eléctrica en el Alto Vinalopó
Villena vivió este lunes por la tarde un intenso episodio de tormentas que afectó con especial virulencia al interior de la provincia de Alicante. La combinación de granizo, precipitaciones intensas, una elevada actividad eléctrica y fuertes rachas de viento dejó a su paso numerosos desperfectos y convirtió la tarde en una de las más complicadas del actual episodio de inestabilidad.
Uno de los datos más destacados se registró en Villena, donde una estación meteorológica llegó a medir una racha de viento de 116 kilómetros por hora, una velocidad que da una idea de la violencia con la que el núcleo tormentoso atravesó el Alto Vinalopó.
La tormenta se organizó durante la tarde sobre una amplia franja del interior sur de Valencia y el interior norte de Alicante y fue avanzando progresivamente hacia el este. Los radares meteorológicos mostraron una intensa actividad convectiva, mientras que los registros de descargas eléctricas evidenciaron la gran energía acumulada por la tormenta.
Granizo, rayos y fuertes rachas
En distintos puntos del interior alicantino se produjeron chubascos de fuerte intensidad, episodios de granizo y rachas de viento capaces de causar daños en árboles, cultivos, mobiliario urbano y otros elementos expuestos.
Villena se encontró directamente en la trayectoria del sistema tormentoso. El fuerte viento provocó daños en diferentes elementos, incluido el entorno del recinto ferial, mientras que la tormenta estuvo acompañada de un importante aparato eléctrico.
El episodio también afectó a otros municipios del interior. En Pinoso, por ejemplo, se registraron rachas próximas a los 100 kilómetros por hora asociadas a un intenso reventón, con daños en vegetación, mobiliario urbano y campos de cultivo.
El reventón cálido, uno de los fenómenos más llamativos
Uno de los elementos más singulares del episodio fue la aparición de un reventón cálido, un fenómeno asociado a las tormentas que puede generar en pocos minutos fuertes rachas de viento y cambios bruscos de las condiciones meteorológicas.
Este tipo de fenómeno se produce cuando corrientes de aire descendentes asociadas a una tormenta alcanzan la superficie y se expanden horizontalmente, pudiendo generar rachas muy intensas. Sus efectos pueden confundirse con los de un tornado, aunque se trata de fenómenos diferentes: en el reventón, el aire desciende y se dispersa desde la zona de impacto, mientras que en un tornado el viento presenta una circulación giratoria.
El episodio de este lunes volvió a poner de manifiesto la capacidad de las tormentas estivales para generar fenómenos muy localizados y de gran intensidad en apenas unos minutos.
Un cambio brusco tras una jornada de calor
La tormenta llegó después de una jornada marcada por temperaturas elevadas y una atmósfera muy inestable. El contraste entre el intenso calor acumulado y la evolución de las células convectivas favoreció la rápida formación y desarrollo de núcleos tormentosos.
La situación afectó especialmente al interior, con una trayectoria que llevó las tormentas desde zonas próximas al Altiplano y Villena hacia otros puntos del Vinalopó, l’Alcoià y el interior de la Comunitat Valenciana.
El episodio deja así una nueva muestra de la extrema variabilidad de la meteorología estival en el interior de Alicante, donde una tarde marcada inicialmente por el calor puede transformarse en cuestión de minutos en un escenario de lluvia intensa, granizo, aparato eléctrico y viento muy fuerte.
En Villena, los 116 km/h registrados constituyen el dato más contundente de una tormenta que atravesó el municipio con una fuerza extraordinaria y que obligó a extremar las precauciones durante la tarde.