El próximo 6 de octubre, Villena podrá respirar un poco más tranquila: el Centro Sanitario Integrado reabrirá sus puertas después de meses de retrasos, obras y espera. Para muchos vecinos, esto no es solo una fecha en el calendario; es la recuperación de la proximidad sanitaria que merecen y necesitan.
Durante años, los habitantes de Villena han visto cómo sus consultas, urgencias y pruebas médicas eran trasladadas a Elda o a otros centros cercanos. La falta de atención inmediata generó desplazamientos innecesarios, saturación en hospitales vecinos y una sensación de abandono que pesaba en la comunidad. La reapertura del CSI no solucionará todos los problemas, pero representa un paso fundamental hacia la normalidad y el restablecimiento de un servicio público básico.
Ahora toca que la Conselleria cumpla lo prometido: que los servicios estén operativos, que haya suficiente personal, especialistas y recursos, y que la gestión garantice que lo que hoy se abre no se vuelva a cerrar mañana. Villena no puede permitirse otra vez la incertidumbre que acompañó los retrasos de los últimos meses.
El 6 de octubre no solo se inaugura un edificio; se inaugura un compromiso con la salud de los villeneros. Y es hora de que todos —instituciones y ciudadanos— trabajemos para que la reapertura del CSI sea un punto de partida y no un mero acto simbólico. Porque la sanidad pública, cuando funciona cerca de la gente, cambia vidas.