La Generalitat Valenciana ha dado luz verde a la construcción de una nueva planta solar fotovoltaica en el término municipal de Villena, reforzando así el papel de la comarca como uno de los polos energéticos renovables del interior de Alicante.
El proyecto, denominado “Erbio I” y promovido por la empresa Erbio Fotovoltaico S.L., contará con una potencia instalada de 42 megavatios (MW) y supondrá una inversión superior a los 16,4 millones de euros. La instalación ocupará una superficie cercana a los 867.000 metros cuadrados, distribuidos en varias zonas dentro del municipio.
La resolución administrativa, ya publicada oficialmente, incluye tanto la autorización de construcción como el plan de desmantelamiento y restauración una vez finalice la vida útil de la planta, en línea con la normativa medioambiental vigente.
Infraestructura y capacidad energética
La planta estará compuesta por más de 90.000 módulos fotovoltaicos, con una potencia pico cercana a los 50 MWp. La energía generada se evacuará mediante tres líneas subterráneas de media tensión (30 kV), que conectarán la instalación con la subestación eléctrica de Alhorines–La Encina.
Este tipo de infraestructuras permitirá incrementar la producción de energía limpia en la zona, contribuyendo a la reducción de emisiones contaminantes y al cumplimiento de los objetivos de transición energética.
Impacto económico y territorial
Además de su aportación energética, el proyecto representa una inversión relevante para la economía local y se enmarca en el creciente desarrollo de plantas solares en Villena y su entorno.
No obstante, la implantación de este tipo de instalaciones ha generado en los últimos años debate en el municipio, donde distintas administraciones y colectivos han mostrado posturas diversas respecto al impacto paisajístico, agrícola y medioambiental de los grandes parques fotovoltaicos.
Un territorio en transformación energética
La autorización de esta nueva planta se suma a otros proyectos energéticos impulsados en la zona en los últimos años, consolidando a Villena como un enclave estratégico para la producción de energía solar gracias a sus condiciones de radiación y disponibilidad de suelo.
Con iniciativas como esta, la Comunitat Valenciana continúa avanzando hacia un modelo energético más sostenible, aunque el reto sigue siendo equilibrar el desarrollo renovable con la protección del territorio y los intereses locales.