El incendio declarado la pasada madrugada en la Mezquita-Catedral de Córdoba ha dejado un balance preocupante para el patrimonio histórico: una de las capillas interiores ha colapsado por completo y otras dos presentan daños estructurales y en su decoración, según el informe preliminar del Cabildo y de los técnicos de Patrimonio de la Junta de Andalucía.
El fuego, que se originó alrededor de las 2:30 horas, obligó a una rápida intervención de los bomberos, que lograron evitar la propagación de las llamas al resto del monumento, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. No obstante, el intenso calor y el humo han causado daños significativos en tallas, retablos y elementos decorativos de los siglos XVII y XVIII.
Causas bajo investigación
Aunque todavía no hay un pronunciamiento oficial, las primeras pesquisas apuntan a un posible cortocircuito en la instalación eléctrica de una de las capillas laterales. La Policía Científica y el Servicio de Protección del Patrimonio Histórico trabajan en la zona para recabar pruebas y descartar otras hipótesis, incluida la intencionalidad.
“Ha sido un golpe durísimo. Hemos perdido una parte de nuestra historia, aunque por fortuna el núcleo principal del templo se ha salvado”, declaró el deán de la Mezquita-Catedral, Manuel Pérez Moya.

Patrimonio irremplazable
La capilla que ha colapsado, dedicada a San Acisclo y Santa Victoria, contenía un retablo barroco de madera policromada y varias obras pictóricas de gran valor, que han quedado reducidas a cenizas. Las otras dos capillas afectadas presentan daños en la bóveda y en elementos ornamentales, por lo que permanecerán cerradas al público hasta su restauración.
Reapertura parcial
El Cabildo ha anunciado que el templo reabrirá parcialmente al turismo mañana, restringiendo el acceso a la zona sur. Mientras tanto, se ha iniciado un plan de emergencia para estabilizar las estructuras afectadas y evitar nuevos desprendimientos.
La Junta de Andalucía ha comprometido fondos extraordinarios para las labores de restauración y ha solicitado la colaboración del Ministerio de Cultura, con el objetivo de recuperar, en la medida de lo posible, los elementos perdidos.
La Mezquita-Catedral, símbolo de Córdoba y uno de los monumentos más visitados de España, recibe anualmente más de 2 millones de turistas. El incendio, además de su impacto patrimonial, supondrá también un golpe para la economía local.