La denominada ‘leche’ de sésamo, una bebida vegetal elaborada a partir de semillas de sésamo trituradas y agua, se consolida como una alternativa saludable y nutritiva a la leche de origen animal, especialmente indicada para personas con intolerancia a la lactosa, dietas veganas o aquellas que buscan reforzar la salud ósea.
Alta concentración de calcio vegetal
Uno de los principales beneficios de la leche de sésamo es su elevado contenido en calcio, un mineral esencial para el mantenimiento de huesos y dientes. El sésamo destaca por aportar una de las mayores concentraciones de calcio de origen vegetal, lo que convierte a esta bebida en una aliada en la prevención de la osteoporosis, especialmente en mujeres posmenopáusicas y personas mayores.
A diferencia de otros alimentos, el calcio del sésamo se acompaña de magnesio y fósforo, minerales que favorecen su absorción y correcta fijación en el sistema óseo.

Otros beneficios para la salud
Además de su aporte mineral, la leche de sésamo ofrece otros efectos positivos para el organismo:
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Grasas saludables: rica en ácidos grasos insaturados que contribuyen a la salud cardiovascular.
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Antioxidantes naturales: contiene sesamina y sesamol, compuestos con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.
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Proteínas vegetales: favorecen el mantenimiento de la masa muscular.
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Sin lactosa ni colesterol, apta para personas con intolerancias o problemas digestivos.
Una opción versátil en la alimentación diaria
La leche de sésamo puede consumirse sola o incorporarse a desayunos, batidos, cafés, recetas dulces y saladas. Su sabor suave y ligeramente tostado la convierte en una opción cada vez más presente en una alimentación equilibrada y consciente.
Los expertos en nutrición recomiendan optar por versiones sin azúcares añadidos y, en caso de patologías óseas, integrarla dentro de una dieta variada y acompañada de hábitos saludables como la actividad física regular y la exposición moderada al sol.