La provincia de Alicante se prepara para vivir una Noche de Reyes excepcionalmente fría, que podría convertirse en la más gélida de las últimas cuatro décadas, como consecuencia de la llegada de la borrasca ‘Francis’, según las previsiones meteorológicas.
La irrupción de esta borrasca traerá consigo un descenso acusado de las temperaturas, fuertes rachas de viento y una sensación térmica especialmente baja durante la tarde-noche del 5 de enero y la madrugada del día 6, coincidiendo con las tradicionales cabalgatas y celebraciones de Reyes Magos en numerosos municipios de la provincia.
Descenso térmico generalizado
Los pronósticos apuntan a mínimas cercanas a los cero grados en zonas del interior y temperaturas inusualmente bajas incluso en áreas costeras, donde el viento intensificará la sensación de frío. En comarcas como el Alto Vinalopó, l’Alcoià o el Comtat no se descartan heladas débiles.
Ante este escenario, los servicios de emergencia y protección civil recomiendan extremar las precauciones, especialmente en actividades al aire libre y durante los desplazamientos nocturnos.
Recomendaciones a la ciudadanía
Desde las autoridades se aconseja:
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Abrigarse adecuadamente, especialmente menores y personas mayores.
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Consultar posibles cambios de horarios o recorridos de las cabalgatas.
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Extremar la precaución en carretera por posibles placas de hielo en zonas interiores.
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Proteger a personas vulnerables ante el frío intenso.
Los ayuntamientos de la provincia se mantienen atentos a la evolución meteorológica y preparados para adoptar medidas adicionales si fuera necesario.
Una Noche de Reyes marcada por el frío
A pesar de las bajas temperaturas, la provincia de Alicante mantiene sus actos previstos para la celebración de la Noche de Reyes, aunque con posibles ajustes para garantizar la seguridad y el bienestar de la población.
La borrasca ‘Francis’ marcará así una jornada invernal poco habitual en la provincia, convirtiendo la noche más mágica del año en una de las más frías que se recuerdan.