La miopía, queridos lectores, no es solo una cuestión oftalmológica. Es una forma de vida. Una doctrina. Una religión global. Si algo une hoy a la humanidad más allá del fútbol, el streaming y la comida ultraprocesada, es la incapacidad para ver más allá de la punta de la nariz.
Vivimos atrapados en el instante, en la notificación, en el titular de 10 palabras. El planeta arde, pero qué importante es saber si Kim Kardashian ha estrenado vaqueros nuevos. Las guerras son algo lejano, a menos que afecten al precio del iPhone. El cambio climático es un problemón… del futuro. Muy futuro. Ya si eso lo vemos en 2045, si no hay otro mundial antes.
Y no hablemos de la política. ¿Pensar a largo plazo? Qué idea más extravagante. Elegimos líderes por eslóganes, no por ideas. Gobernamos por encuestas, no por principios. Planificamos como quien hace la compra con hambre: improvisando, sin lista y con antojo de galletas. Luego nos sorprendemos porque los resultados nos sientan mal al estómago… o al bolsillo.
Nuestra especie ha llegado a la Luna, pero no es capaz de prever que si seguimos quemando todo lo que arde, acabaremos sin planeta donde presumir de selfies. Nos reímos del pasado medieval, pero tenemos gobiernos que niegan la ciencia, y ciudadanos que creen más en un influencer con gorra que en un epidemiólogo con 30 años de carrera.
Los océanos están llenos de plástico, pero oye, el envoltorio es tan mono… La desigualdad crece, pero tranquilos, hemos puesto un banner de colores en la web. La educación se desmorona, pero mira qué app tan chula para hacer sumas con emojis. Visión estratégica: cero. Eso sí, visión estética: 10.
La miopía mayoritaria no es solo una ceguera ante el futuro, es una alergia a la complejidad. Queremos soluciones simples para problemas imposibles. Queremos milagros sin esfuerzo, progreso sin sacrificio, y paz mundial sin dejar de odiar en redes.
¿Y saben qué es lo mejor? Que todo esto se dice y se olvida en 24 horas. Porque somos miopes incluso con nosotros mismos. El futuro no nos interesa, porque aún no tiene Wi-Fi.
Ángel (Miche)