Una versión fresca y ligera del gazpacho tradicional, ideal para los días calurosos. El dulzor del melón combina muy bien con el toque ácido del tomate y el frescor del pepino.
Ingredientes (4 personas)
- 800 g de melón maduro, preferiblemente cantalupo o piel de sapo
- 2 tomates maduros
- 1/2 pepino
- 1/4 de pimiento verde
- 1 diente de ajo pequeño (opcional)
- 30 ml de aceite de oliva virgen extra
- 15 ml de vinagre de Jerez o de vino blanco
- Sal al gusto
- Pimienta negra recién molida (opcional)
- 100 ml de agua fría, si es necesario ajustar la textura
Para decorar (opcional)
- Dados de melón
- Virutas de jamón serrano
- Hojas de menta o albahaca
- Un chorrito de aceite de oliva virgen extra
Elaboración
- Pela el melón, retira las semillas y córtalo en trozos.
- Lava los tomates, el pepino y el pimiento. Pela el pepino si lo prefieres.
- Introduce todos los ingredientes en una batidora: melón, tomate, pepino, pimiento, ajo, aceite, vinagre y una pizca de sal.
- Tritura hasta obtener una crema fina y homogénea.
- Prueba y ajusta el punto de sal y vinagre.
- Si deseas una textura más ligera, añade un poco de agua fría y vuelve a mezclar.
- Refrigera al menos una hora antes de servir.
Consejos
- Cuanto más dulce y aromático esté el melón, mejor será el resultado.
- Para una textura más fina, pasa el gazpacho por un colador o chino.
- Sírvelo muy frío.
- Si buscas un contraste de sabores, acompáñalo con jamón serrano crujiente.
Este gazpacho se conserva en el frigorífico hasta 48 horas en un recipiente hermético.