El Ejecutivo centralizará la gestión de la crisis migratoria bajo la dirección de Ángel Víctor Torres después de semanas de reclamaciones de la Ciudad Autónoma y de haber rechazado inicialmente la creación de una figura específica de coordinación.
El Gobierno de Pedro Sánchez dará este martes un giro a su estrategia para afrontar la crisis migratoria de Ceuta y aprobará la creación de un mando único, 25 días después de la entrada masiva de personas procedentes de Marruecos y tras semanas de presión política para que asumiera una coordinación centralizada.
El anuncio lo realizó este lunes el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, durante su visita a Ceuta, después de reunirse con el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Jesús Vivas. El nuevo órgano estará dirigido por el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, y se aprobará mediante un real decreto en el Consejo de Ministros.
La decisión supone una rectificación respecto a la posición mantenida por el Ejecutivo durante buena parte de la crisis. Moncloa había defendido que la respuesta ya estaba suficientemente coordinada y, la semana pasada, cuando anunció que Torres asumiría la coordinación de los ministerios implicados, evitó expresamente hablar de un «mando único».
Una petición planteada desde el comienzo de la crisis
Vivas reclamó la creación de un mando único prácticamente desde el inicio de la emergencia. El 30 de julio, ante la llegada masiva de personas a la ciudad, pidió al Gobierno que asumiera la dirección de la respuesta y que se actuara bajo una estructura única de coordinación. El Ejecutivo rechazó entonces la declaración de emergencia nacional solicitada por el presidente ceutí, argumentando que la normativa de protección civil no contemplaba los flujos migratorios como un riesgo susceptible de activar ese mecanismo.
La petición volvió a plantearse el 10 de agosto, cuando Vivas se reunió con Torres en Ceuta. Posteriormente, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, reclamó también un mando único durante su visita a la ciudad el 19 de agosto.
La diferencia entre el coordinador anunciado la semana pasada y el nuevo mando único es, por tanto, principalmente institucional: el Gobierno pasa de encargar a Torres la coordinación de los distintos ministerios a crear formalmente una estructura específica para centralizar la respuesta.
Torres estará al frente de un comité especializado
El nuevo mando único contará con un comité especializado en el que participarán el Gobierno de Ceuta, a través de Vivas; la Delegación del Gobierno; los ministerios implicados; representantes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y el Departamento de Seguridad Nacional, que ejercerá funciones de asesoramiento.
El objetivo declarado por Cuerpo es reforzar la coordinación y acelerar la toma de decisiones en una crisis que ya entra en su cuarta semana. El Ejecutivo pretende, entre otras cuestiones, agilizar los expedientes de las personas que permanecen en Ceuta, los procedimientos de retorno de quienes no tengan derecho a permanecer en España y la atención de menores y solicitantes de protección internacional.
La decisión llega además acompañada de otro cambio relevante: el Gobierno declarará la situación de interés para la Seguridad Nacional en Ceuta. El Consejo de Seguridad Nacional se reunirá este martes, 26 días después del estallido de la crisis, una demora que ha provocado críticas de la oposición y de organizaciones policiales.
Una crisis que sigue sin resolverse
La creación del mando único se produce cuando la situación en Ceuta todavía está lejos de normalizarse. Tras las entradas masivas de los días 30 y 31 de julio, miles de personas continúan en la ciudad y persisten los problemas relacionados con el alojamiento, la atención a menores, los procedimientos de identificación y filiación y la gestión de los retornos.
El Gobierno sostiene que más del 90% de las personas que entraron irregularmente han regresado voluntariamente a Marruecos y considera que la crisis ha entrado en una tercera fase: resolver los casos pendientes y evitar que la situación tenga un impacto prolongado sobre los servicios públicos y la población ceutí.
Precisamente por ello, Cuerpo ha anunciado también una ampliación extraordinaria del plan de desarrollo socioeconómico de Ceuta, con medidas destinadas a reforzar la seguridad, gestionar los retornos y la situación de los migrantes y proteger los servicios públicos y la actividad económica.
De la negativa a la rectificación
El movimiento del Gobierno deja así una secuencia política difícil de ignorar: primero rechazó la petición de un mando único; después designó a Torres como coordinador interministerial y evitó denominarlo mando único; y ahora, apenas unos días después, formaliza precisamente esa estructura.
La decisión llega, además, coincidiendo con la vuelta de Pedro Sánchez y de su Ejecutivo a la actividad ordinaria tras el periodo vacacional y con una semana en la que varios ministros tendrán que comparecer en el Congreso para explicar la gestión de la crisis.
Más allá de la nueva estructura administrativa, el desafío para el Gobierno será demostrar que el cambio de denominación se traduce en una respuesta más rápida y eficaz sobre el terreno. La propia creación del órgano, 25 días después del inicio de la crisis y después de semanas de reclamaciones de Ceuta, convierte su funcionamiento inmediato en la principal prueba de la rectificación anunciada por Moncloa.