La Audiencia Provincial ha condenado a cuatro años de prisión a un hombre acusado de agredir sexualmente a su inquilina en una vivienda situada en Villena. La sentencia considera probado que el procesado se aprovechó de la relación de superioridad derivada del alquiler para cometer los hechos, que tuvieron lugar en el domicilio arrendado.
Según recoge la resolución judicial, la víctima residía como inquilina en una habitación de la vivienda propiedad del acusado. En uno de los encuentros entre ambos, el hombre realizó actos de carácter sexual sin el consentimiento de la mujer, que posteriormente denunció lo ocurrido ante las autoridades.
Durante el juicio, la declaración de la denunciante, considerada coherente y persistente, resultó determinante junto con el resto de pruebas practicadas. El tribunal rechazó la versión exculpatoria del acusado y concluyó que existió una vulneración clara de la libertad sexual de la víctima.
Además de la pena de prisión, la sentencia impone al condenado la prohibición de comunicarse y acercarse a la perjudicada durante varios años, así como el pago de una indemnización por los daños morales ocasionados.
El fallo todavía puede ser recurrido ante instancias superiores. El caso ha generado preocupación en Villena, donde diversas voces han insistido en la importancia de denunciar este tipo de delitos y reforzar la protección de las víctimas.