Ligera, sabrosa y con todo el sabor del norte de España, la piriñaca es una de esas recetas humildes que conquistan por su sencillez. También conocida como ensalada de verano o ensalada campera en otras regiones, la piriñaca cántabra tiene personalidad propia: una combinación fresca de patatas, hortalizas y aliño tradicional, perfecta como primer plato, guarnición o incluso como cena ligera.
¿Qué es la piriñaca?
La piriñaca es una ensalada típica del norte de España, especialmente de Cantabria y el País Vasco, aunque también se consume en otras regiones con variantes locales. Se elabora con ingredientes básicos de la huerta y productos de la despensa de toda la vida: patatas cocidas, cebolla, tomate, pimiento verde y huevo duro, aliñados con buen aceite de oliva, vinagre y sal.
La clave está en la calidad del producto y en dejar reposar la ensalada el tiempo justo para que los sabores se integren. El resultado es un plato refrescante, económico y muy nutritivo.
Ingredientes (para 4 personas)
-
4 patatas medianas (mejor de tipo nuevo o firme)
-
1 tomate grande y maduro
-
1 pimiento verde italiano
-
½ cebolla dulce o cebolleta
-
2 huevos duros
-
Aceite de oliva virgen extra
-
Vinagre de vino blanco (o de manzana)
-
Sal al gusto
-
(Opcional) Atún en conserva, aceitunas negras o perejil fresco
Preparación paso a paso
-
Cocer las patatas y los huevos
-
Lava bien las patatas y cuécelas con piel en agua con sal durante 20-25 minutos, hasta que estén tiernas pero firmes.
-
Cuece los huevos durante 10 minutos. Enfría todo con agua fría y pela cuando estén templados.
-
-
Picar las verduras
-
Corta el tomate, el pimiento y la cebolla en dados pequeños. Puedes quitar las semillas del tomate si prefieres menos líquido.
-
-
Montar la ensalada
-
Pela las patatas y córtalas en dados de tamaño medio. Mezcla en una fuente grande con las verduras y los huevos picados.
-
-
Aliñar con generosidad
-
Añade aceite de oliva virgen extra, un chorrito de vinagre y sal al gusto. Remueve con suavidad para que las patatas no se rompan demasiado.
-
-
Dejar reposar
-
Tápala y deja reposar en la nevera al menos 30 minutos antes de servir. La piriñaca gana sabor cuando se enfría y se integran los ingredientes.
-
Trucos y variantes
-
Más proteína: añade atún, ventresca o incluso unos dados de bonito del norte.
-
Toque andaluz: algunas versiones incluyen pepino o un toque de comino.
-
Toque gourmet: un poco de vinagre de Jerez o escamas de sal pueden elevar el plato.
¿Por qué nos encanta?
-
Es fácil, rápida y muy nutritiva.
-
Ideal para llevar en táper o servir como entrante en comidas familiares.
-
Apta para todos los públicos y fácil de adaptar a dietas vegetarianas.
-
Perfecta para el verano: se sirve fría y no empalaga.
Conclusión
La piriñaca cántabra es uno de esos platos que nos recuerdan que la cocina tradicional, cuando se hace con cariño y buenos ingredientes, nunca pasa de moda. Una receta versátil, saludable y llena de sabor que demuestra que lo sencillo también puede ser delicioso.