El Tribunal de Instancia de Villena acuerda el sobreseimiento provisional de la causa contra Fulgencio Cerdán y otros responsables municipales, mientras la asociación denunciante anuncia que recurrirá la decisión ante la Audiencia Provincial de Alicante.
La Justicia ha acordado el archivo provisional de la causa abierta contra el alcalde de Villena, Fulgencio Cerdán, y otros responsables municipales por la posible falta de medidas de seguridad en la custodia del Tesoro de Villena, sustraído del Museo de Villena (MUVI) durante la madrugada del pasado 27 de agosto.
La decisión ha sido adoptada por la plaza número 2 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Villena, tras estudiar la denuncia presentada por la Asociación para la Defensa del Estado de Derecho y la Lucha contra la Corrupción (ADED). La entidad considera que pudieron existir deficiencias en la protección de las piezas arqueológicas y posibles responsabilidades penales derivadas de las decisiones adoptadas sobre su custodia.
Sin embargo, el órgano judicial ha acordado el sobreseimiento provisional de las diligencias. Según la información facilitada por el despacho de abogados Soriano i Piqueras, que representa a la asociación denunciante, el tribunal entiende que, con los datos disponibles, no se puede acreditar que las piezas hayan sufrido daños en los términos exigidos por el Código Penal.
La resolución también señala que las circunstancias concretas del robo continúan pendientes de esclarecerse en la investigación correspondiente. Por ello, no se consideran acreditados, por el momento, los elementos necesarios para atribuir responsabilidad penal por una posible omisión de las medidas de protección.
La asociación denunciante recurrirá la decisión
La ADED no comparte el criterio judicial y ha anunciado que presentará un recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Alicante para que revise la resolución.
El abogado Víctor Soriano, representante legal de la asociación, ha señalado que, aunque considera que el auto está bien fundamentado, la entidad discrepa de sus conclusiones y quiere que una instancia superior examine el caso.
La denuncia se presentó el 29 de agosto, dos días después del robo, y se dirigía contra el alcalde, la concejala de Cultura, María Server, la directora del MUVI, Laura Hernández, y la persona responsable de la seguridad del museo.
La asociación no les atribuía la ejecución material del asalto, sino que solicitaba investigar si las decisiones relativas a la protección del Tesoro pudieron constituir una negligencia penalmente relevante.
El cambio en la custodia del Tesoro, en el centro de la polémica
Uno de los principales argumentos de la denuncia se centraba en el traslado de las piezas originales al nuevo Museo de Villena en 2024.
Según la asociación, durante décadas el Tesoro había permanecido custodiado en una estancia blindada de la Casa Consistorial, bajo vigilancia permanente de la Policía Local. Tras su traslado al MUVI, las piezas pasaron a exponerse en vitrinas con sistemas electrónicos de seguridad, sin presencia permanente de personal de vigilancia durante las horas de cierre.
La ADED considera que este cambio pudo incrementar la vulnerabilidad del conjunto arqueológico y sostiene que resulta necesario determinar si las medidas adoptadas eran suficientes para proteger un patrimonio de semejante valor histórico.
No obstante, la existencia de un robo no demuestra por sí sola que se haya cometido un delito por parte de los responsables de la custodia. La eventual responsabilidad penal exige acreditar los elementos específicos del delito investigado, una cuestión que el tribunal no considera suficientemente justificada en el estado actual de las actuaciones.
Un robo que conmocionó a Villena
El asalto al MUVI se produjo durante la madrugada del 27 de agosto y afectó a uno de los conjuntos arqueológicos más importantes de la Edad del Bronce en Europa.
El Tesoro de Villena está compuesto originalmente por 66 piezas, entre ellas cuencos, brazaletes y recipientes de oro y plata, además de otros objetos de gran singularidad histórica. El conjunto contiene alrededor de diez kilogramos de oro y destaca también por incluir un brazalete de hierro cuyo metal procede de un meteorito.
Tras el robo, buena parte de las piezas desaparecieron, lo que provocó una profunda preocupación por la pérdida de un patrimonio de excepcional valor cultural y arqueológico.
El suceso abrió un debate sobre los sistemas de seguridad del museo, las condiciones en las que se exponían las piezas originales y las decisiones adoptadas antes del traslado del Tesoro a su nueva ubicación.
El caso continúa abierto a revisión judicial
El archivo acordado es provisional, por lo que no debe interpretarse como una resolución definitiva sobre todas las posibles responsabilidades relacionadas con el robo. La apelación anunciada por la ADED permitirá que la Audiencia Provincial de Alicante examine el criterio adoptado por el tribunal de Villena.
Mientras tanto, el asalto al MUVI sigue planteando interrogantes sobre las circunstancias en las que se produjo y las medidas de protección del patrimonio histórico municipal.
La decisión judicial cierra, por el momento, la vía penal iniciada contra los responsables municipales denunciados, pero la controversia sobre la seguridad del Tesoro y la investigación de su desaparición continúa siendo una cuestión de gran relevancia para Villena.
