En una rueda de prensa sorpresa celebrada en el salón de actos de un volcán en erupción, el propio Cambio Climático —personificado en un ente vaporoso con gafas de sol— ha reconocido que todo ha sido una estafa.
“Yo solo hacía mi trabajo”, declaró entre chispazos. “Me contrataron para calentar un poquito el planeta, pero aquí nadie me ha ingresado nada”.
Los mares reconocen que suben “por diversión”
Por su parte, los océanos han confesado que llevan años subiendo de nivel porque “es gracioso ver a la gente recalcular la distancia a la playa”.
“Lo hacemos para sentirnos vivos”, explicó el Atlántico. “Además, si no cubrimos ciudades de vez en cuando, ¿qué emoción tiene esto?”
Los glaciares piden perdón por derretirse sin consultar
En un comunicado leído desde una charca donde antes había un glaciar, varios bloques de hielo han pedido disculpas por fundirse sin pedir permiso.
“No sabíamos que estábamos participando en una conspiración”, dijeron. “Si lo llegamos a saber, nos hubiéramos quedado sólidos para siempre, aunque fuera aburridísimo”.
Expertos señalan al Sol como jefe de la trama
Las investigaciones apuntan al Sol como líder del entramado:
“Está muy sospechoso: siempre está caliente, siempre arriba, siempre brillando. Algo esconde”, afirma un portavoz negacionista mientras aplica protector solar factor 50 “por si acaso”.
El Sol, consultado por este medio, respondió:
“Soy una bola de fuego de 1,4 millones de km de diámetro. No sé cómo decírtelo sin sonar borde: caliento cosas. Es mi trabajo.”
El CO₂ asegura que él solo pasaba por allí
El dióxido de carbono también ha sido interrogado.
“Yo no quería meterme en líos”, afirmó. “Solo estaba flotando, como siempre. La culpa es de los humanos, que me sueltan en todas partes como si fuera confeti”.
Los negacionistas celebran la noticia: exigirán devolución del calor acumulado
Tras conocer la confesión del Cambio Climático, varios grupos negacionistas han exigido que se devuelva “todo el calor cobrado de más desde 1980”.
Los expertos explican que para devolverlo habría que enfriar el planeta 1,2 °C de golpe, algo que solo podría lograrse “apuntando ventiladores industriales hacia el Polo Norte”.
El Gobierno ha confirmado que estudiará la propuesta “siempre que no haya que desenchufar la máquina del café”.
El Cambio Climático amenaza con huelga
Antes de disolverse en un humo dramático, el Cambio Climático advirtió:
“Como no me paguéis lo acordado, dejo de calentar y os vais a enterar: volveremos a las glaciaciones. A rascar hielo por las mañanas, ya veréis.”
La comunidad científica teme que la amenaza sea real, aunque coinciden en que “una glaciación también sería mala, pero al menos acabarían los incendios”.
Ángel (Miche)