El Ayuntamiento de Villena, a través de la Concejalía de Medio Ambiente, ha puesto en marcha una nueva campaña de sensibilización ciudadana destinada a reducir la presencia de chicles en las calles y espacios públicos del municipio.
La iniciativa tiene como principal objetivo concienciar a la población sobre el impacto ambiental y económico que supone el abandono de estos residuos en la vía pública, así como fomentar hábitos responsables entre la ciudadanía.
Bajo el lema «El chicle no va al suelo», la campaña contempla la instalación de carteles informativos, acciones de divulgación en centros educativos y la colocación de nuevos puntos de depósito específicos en las zonas de mayor afluencia de peatones.
Desde la Concejalía de Medio Ambiente se recuerda que los chicles están elaborados con materiales sintéticos que pueden tardar varios años en degradarse, además de generar importantes costes de limpieza para las administraciones públicas. La retirada de estos residuos requiere tratamientos específicos que incrementan el gasto municipal destinado al mantenimiento del espacio urbano.
La campaña incide en la necesidad de utilizar las papeleras disponibles y promover pequeños gestos cotidianos que contribuyan a mejorar la imagen y la sostenibilidad de la ciudad.
El concejal de Medio Ambiente ha destacado que esta acción forma parte de la estrategia municipal para avanzar hacia una Villena más limpia y comprometida con el cuidado del entorno urbano. Asimismo, ha apelado a la colaboración vecinal para lograr un cambio de hábitos que permita reducir la presencia de residuos en calles, plazas y parques.
La iniciativa se desarrollará durante las próximas semanas mediante distintas actividades de concienciación y acciones informativas dirigidas a todos los sectores de la población.
Con esta campaña, el Ayuntamiento de Villena refuerza su apuesta por la educación ambiental como herramienta fundamental para promover conductas responsables y favorecer la conservación de los espacios públicos.