La Residencia para Personas con Discapacidad Peña Rubia, dependiente de la Conselleria de Servicios Sociales de la Generalitat Valenciana, se encuentra en el epicentro de una profunda controversia tras las denuncias públicas realizadas por trabajadores, familiares de residentes y representantes institucionales por grave falta de personal y retrasos en los pagos de nóminas.
La situación fue abordada en una reunión convocada este miércoles por el alcalde de Villena, Fulgencio Cerdán, junto a diputadas autonómicas y representantes sindicales, en la que los afectados calificaron el estado del centro como un “abandono” por parte de la administración autonómica.
Graves carencias de plantilla
Entre las quejas más significativas está la escasez de profesionales esenciales para la atención adecuada de personas con alto grado de dependencia. El centro, que atiende a residentes con discapacidad psíquica, mantiene vacantes críticas, incluida la figura del médico residente, que solo acude de manera periódica desde el centro de salud local. También faltan profesionales en psicología y varios puestos de enfermería todavía no se han cubierto.
Aunque recientemente se han incorporado educadores sociales, parte de las contrataciones que se realizan son temporales por periodos muy cortos (21 días) y de personal sin la cualificación específica requerida, lo que obliga al personal fijo a asumir cargas de trabajo adicionales sin reconocimiento.
Impagos y nóminas atrasadas
Otro de los temas que ha tensado el clima en el centro son los retrasos en el cobro de las nóminas por parte de la plantilla, que en muchos casos no han recibido parte de sus salarios desde octubre de 2025. Sin una fecha clara de solución, esta situación ha generado inquietud entre los trabajadores y sus familias.
Esta problemática no es aislada: otras plantillas de servicios sociales en la provincia de Alicante han denunciado impagos de nóminas y complementos desde hace meses, con deudas que en algunos casos superan los 4.000 € para empleados públicos interinos y sustitutos, según sindicatos que han seguido de cerca estos casos.
Un módulo sin estrenar y falta de avances
La indignación también se extiende al hecho de que uno de los módulos de reciente construcción de la residencia permanece cerrado. Para su apertura se requeriría una dotación adecuada de personal, algo que, según los denunciantes, no se está produciendo. Este módulo podría haber servido para descongestionar habitaciones donde a menudo conviven hasta tres residentes con alta dependencia.
Reacciones institucionales
Durante la reunión, el alcalde de Villena expresó su preocupación por el impacto que estas carencias están teniendo no solo en los trabajadores, sino también en la calidad de atención a los usuarios y la tranquilidad de sus familias. Cerdán subrayó la importancia de que la Conselleria asuma su responsabilidad y garantice dotaciones humanas y económicas suficientes para asegurar un servicio digno.
Por su parte, desde el Ayuntamiento se ha avanzado que se mantendrán nuevas gestiones y peticiones de reunión con cargos autonómicos con el objetivo de revertir lo que califican como un “deterioro máximo” de un recurso básico de atención social en la ciudad.